Día 21 – Silencio

33 DÍAS DE CONSAGRACIÓN A SAN JOSÉ

DÍA 21 – SILENCIO

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, amén.

Señor, Dios Padre Todopoderoso, ten piedad de nosotros.

Sagrado Corazón de Jesús, en vos confío.

Espíritu Santo, Fuente de luz. Ilumínanos.

María, Madre de gracia, Madre de misericordia, en la vida y en la muerte ampáranos gran señora.

San José, ruega por nosotros.

CITA

“En otras palabras, el silencio de san José no manifiesta un vacío interior, sino, al contrario, la plenitud de fe que lleva en su corazón y que guía todos sus pensamientos y todos sus actos” (Benedicto XVI).

REFLEXIÓN

A veces podemos pensar que aquel que guarda silencio puede ser ignorante, ser pasivo o simplemente no tiene nada bueno que decir. Estaríamos muy equivocados si pensáramos así de san José.

Él nunca pretendió robar protagonismo a Jesús o a María. Aunque él haya hecho posibles muchas cosas, humildemente permanece en un segundo plano. Ciertamente no hay una sola palabra de él en los Evangelios y su figura no fue reconocida por los cristianos durante varios siglos. 

Nada se sabe de José después del episodio del templo, así como tampoco se sabe de Jesús o de María. Los tres vivieron su vida oculta, años en los que se habrán compartido innumerables experiencias que forjaron lazos inquebrantables. Seguramente años de mucha gracia para José. Así mismo, nada se sabe de su muerte; se retira de las vidas de Jesús y María también en silencio.

El silencio de José traduce una vida interior muy rica, de unión con Dios, de escucha atenta al Espíritu Santo. Es un modelo de oración contemplativa. Sólo en el silencio podría él meditar las cosas en su corazón, acercarse un poco al misterio que le rodeaba, a la gracia tan grande que era tener a Dios mismo viviendo en su casa, bajo su autoridad. Así lo expresaba san Jerónimo: “José, sabedor de la virtud de María, rodeó de silencio el misterio que ignoraba”.

Esta virtud de san José, lo convierte en un gran maestro de oración. Santa Teresa animaba a todos a acudir a él cuando no se sabía orar o cuando la oración se hacía difícil o seca. Llevamos ya varios días conociendo a san José, no desaproveches esta cercanía y busca crecer en tu vida de oración.

PROPÓSITO O TAREA

Pide a san José que te ayude a hacer silencio, a entrar en tu interior, dejando a un lado el constante ruido que viene de fuera. Ahí en tu corazón, encuéntrate con Dios, permítele que te ame. No hables tú, deja que Él te hable a ti.

ORACIÓN A SAN JOSÉ

Glorioso San José, protector, modelo y guía de las familias cristianas: Te ruego protejas a la mía. Haz reinar en ella el espíritu de fe y de religión, la fidelidad a los mandamientos de Dios y de la Iglesia, la paz y la unión de los hijos, el desprendimiento de los bienes temporales y el amor a los asuntos del cielo.

Dígnate velar sobre todos nuestros intereses. Ruega al Señor que bendiga nuestra casa. Otorga la paz a la familia, acierto a los hijos en la elección de estado.

Concede a todos los miembros de nuestra familia y de todas las familias de la tierra, la gracia de vivir y morir en el amor de Jesús y de María. Amén.

Autor: Padre Guillermo Serra, L.C.

Translate »
error: Content is protected !!