Novena Divina Misericordia – Noveno Día

www.haciadios.com Novena Misericordia Dia 9Novena Divina Misericordia

Noveno Día

 

Hoy, tráeme a las almas tibias y sumérgelas en el abismo de Mi misericordia. Estas almas son las que más dolorosamente hieren Mi Corazón. A causa de las almas tibias, Mi alma experimentó la más intensa repugnancia en el Huerto de los Olivos. A causa de ellas dije: Padre, aleja de Mí este cáliz, si es Tu voluntad. Para ellas, la última (65) tabla de salvación consiste en recurrir a Mi misericordia.

Jesús piadosísimo, que eres la compasión misma, Te traigo a las almas tibias a la morada de Tu piadosísimo Corazón. Que estas almas heladas que se parecen a cadáveres y Te llenan de gran repugnancia se calienten con el fuego de Tu amor puro. Oh Jesús tan compasivo, ejercita la omnipotencia de Tu misericordia y atráelas al mismo ardor de Tu amor y concédeles el amor santo, porque Tú lo puedes todo.

El fuego y el hielo no pueden estar juntos, ya que se apaga el fuego o se derrite el hielo. Pero Tu misericordia, oh Dios puede socorrer las miserias aún mayores.

Padre eterno, mira con misericordia a las almas tibias que, sin embargo, están acogidas en el piadosísimo Corazón de Jesús. Padre de la misericordia, Te suplico por la amarga Pasión de Tu Hijo y por su agonía de tres horas en la cruz, permite que también ellas glorifiquen el abismo de Tu misericordia. Amén.” (Diario,1228-1229)

Oh día eterno, oh día deseado, te espero con anhelo e impaciencia.
Ya dentro de poco el amor soltará el velo, Y tú te volverás mi salvación.

Oh día espléndido, momento incomparable, en que veré por primera vez a mi Dios, Esposo de mi alma y Señor de los señores, siento que el temor no abrazará mi alma.

Oh día solemnísimo, o día resplandeciente, en que el alma conocerá a Dios en su poder, y se sumergirá entera en su amor, y conocerá que han pasado las miserias del destierro.

Oh día feliz, oh día bendito, en que mi corazón se incendiará de ardor eterno hacia Ti, porque ya ahora Te siento, aunque a través del velo, Tú, oh Jesús, en la vida y en la muerte eres mi éxtasis y encanto.

Oh día, que espero durante toda mi vida y Te espero a Ti, oh Dios, ya que deseo solamente a Ti, sólo Tú estás en mi corazón y lo demás es nada.

Oh día de delicias, de eternas dulzuras.
Oh Dios de gran Majestad, Esposo mío, Tú sabes que nada satisface el corazón de una virgen, apoyo mi sien sobre Tu dulce Corazón. (Diario, 1230)

Oración Final

Oh Dios, cuya Misericordia es infinita y cuyos de tesoros de compasión no tienen límites míranos con tu favor y aumenta Tu Misericordia dentro de nosotros, para que en nuestras ansiedades no desesperemos, sino que siempre con gran confianza nos conformemos con Tu Santísima Voluntad, la cual es igual que Tu Misericordia, por Nuestro Señor Jesucristo, Rey de Misericordia, quien con Vos y el Espíritu Santo manifiesta misericordia hacia nosotros, por siempre. Amén.

Se reza la Coronilla

Translate »
%d bloggers like this: